jueves, 28 de junio de 2018

La guayabera cubana: un símbolo de nuestra tierra




Portadora de historia y valores como ninguna otra prenda en Cuba, la guayabera constituye una de las más valiosas tradiciones de la Mayor de la Antillas, extendida hoy dentro y fuera de sus límites.
Aun cuando su origen continúa siendo un incógnita, la mayor parte de la bibliografía asegura que fue precisamente en Sancti Spíritus donde se confeccionó la primera a inicios del siglo XVIII por un matrimonio de inmigrantes andaluces.

Desde entonces, el uso de ese tipo de camisa se ha extendido tanto para ocasiones protocolares como informales por su combinación de elegancia y comodidad en el clima tropical que predomina casi todo el año en la Isla.

Por sus características y valores culturales, la guayabera se estableció desde 2010 como prenda de vestir del ceremonial diplomático del Estado y el Gobierno, considerada por la Gaceta Oficial de la República 'una de las más auténticas y legítimas expresiones de cubanía'.
Entre sus características de rigor, la prenda nacional posee bordes y aberturas que la distinguen de una camisa común, así como una veintena de botones y filas de cinco pliegues -dos al frente y tres en la espalda- en forma de alforzas.

Su composición también parece cargada de simbolismos, asegura Carlo Figueroa, director de la Casa Museo Guayabera, institución ubicada en Sancti Spíritus y dedicada a la promoción y preservación de la prenda y donde se exhibe la mayor colección de la isla.


Según explica, desde sus inicios, la camisa recordaba a la bandera cubana pues tanto en el frente y la espalda un canesú en forma de triángulo y las hileras de alforzas típicas recuerdan al símbolo nacional.

Por si fuera poco, la historia cubana recoge el uso de la prenda por personalidades de la historia y la cultura cubanas, entre los primeros, el espirituano José Miguel Gómez, presidente de la República entre 1909 y 1913, quien popularizó su uso en la capital.


Más de 250 de esas piezas y las historias de sus portadores conforman el catálogo de la también llamada Casa de la Guayabera, entre ellas la que usara Fidel Castro en la Cumbre de las Américas celebrada en Cartagena de Indias, Colombia, una de las pocas ocasiones en que no vistió su uniforme verdeolivo.

Además se incluyen camisas de la bailarina Alicia Alonso, los escritores Gabriel García Márquez, Miguel Ángel Asturias y los exmandatarios Hugo Chávez y Rafael Correa, Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz, los Cinco Héroes cubanos o Danny Glober, actor y activista norteamericano.

miércoles, 27 de junio de 2018

El sabor de la tradición: Havana Club




El ron Havana Club se comercializa desde 1934. Pero su historia se remonta a 1878, año en el que José Arechabala abrió la destilería “La Vizcaya” en Cárdenas, Matanzas. Fundado en 1878 como “La Vizcaya” por un inmigrante español de 31 años de edad, “Industrias Arechabala creció hasta convertirse en la ciudad de Cárdenas en el mayor empleador y una de las empresas más importantes de Cuba.

José Arechabala originario de Bilbao, Viscaya, con 15 años, llega a La Habana en 1862. Conocido como un hombre de carácter y valor moral, dieciséis años después de su llegada, entró en el negocio por sí mismo, y maneja una pequeña destilería en la ciudad que había seleccionado para asentar a su familia y buscar fortuna. Cárdenas era entonces una ciudad nueva y llena, con un gran ferrocarril, un puerto de mucho comercio y la nueva riqueza visible en todas partes. En 1888 su compañía había crecido tanto que era capaz de seguir prosperando a pesar de sufrir una pérdida de más de $ 50,000.00 en concepto de daños causados ​​por un terrible ciclón que castigó el municipio en ese año.


En 1921 la sociedad cambia su nombre por el de “Compañía José Arechabala S.A. Contaba con los más modernos equipos, amplias secciones de fermentación, depósitos y cómodas instalaciones. Almacenes de azúcares crudos y refinados, refinería, destilería, elaboración de confituras, siropes, alcoholes, mieles, terminal marítima para sus exportaciones, etc. Entre otras líneas de la destilería, puede destacarse el “mofuco”, inmejorable carburante que comenzó a producirse en marzo de 1932. Esta firma se considera pionera en la elaboración de un carburante nacional, utilizando el alcohol como base.

El 19 de marzo de 1934 se inaugura una nueva fábrica y aparece un nuevo producto: RON HAVANA CLUB. Solo la planta de destilación, en 1950, ya tenía la capacidad de producir 125,000 litros diarios de rones especiales e inmejorables, como el RON HAVANA CLUB y AÑEJO 75 ARECHABALA. En 1935 inaugura, en el palacio de los Condes de Bayona en la Plaza de la Catedral de La Habana, su bar privado y las oficinas de esta compañía.

En 1993 se crea la Empresa Mixta Havana Club Internacional S.A., producto de la unión de la Empresa Cubana Cuba Ron S.A. y el Grupo Francés Pernod Ricard, creándose la unión necesaria para la introducción plena de Havana Club en el Mercado Internacional. A partir de 2003, Havana Club Internacional S.A. se encarga de la distribución de la marca en el mercado cubano junto a las grandes marcas internacionales del Portafolio Pernod Ricard seleccionadas para este mercado.


Con la puesta en marcha en el 2007 de la nueva ronera en San José de la Lajas, Havana Club Internacional S.A. se consagra por primera vez a la producción del ron, asegurando así los ambiciosos objetivos de ventas internacionales a mediano y largo plazo. Desde 1994 Havana Club se convierte en una marca prioritaria para el Grupo Pernod Ricard, constituyendo en la actualidad una de las marcas claves del Grupo.

Havana Club, el ron de Cuba, es la mezcla de tradiciones paralelas desde los productores de rones de más de cuatro siglos, la coctelería y el histórico cruce de culturas. Es el puro producto de esta tierra y de la historia de un pueblo, único desde muchos puntos de vista. La marca definida como el ron de Cuba, indica más que un origen, una identidad y un modo de vivir.

martes, 26 de junio de 2018

Viñales: un oasis de tranquilidad



Viñales es un pueblo tranquilo, situado a unos 26 km al norte de Pinar del Río en el centro de la provincia. Su historia remonta a 1878. En sus primeros años Viñales fue el refugio de un gran número de esclavos fugitivos (cimarrones).

A unos 200 km de La Habana, Viñales Cuba es un lugar ideal para recrearse y descubrir la maravillosa naturaleza en los alrededores de esta pequeña ciudad en Cuba occidente.
El pueblo se sitúa en el Valle de Viñales en la Cordillera de Guaniguanico y se caracteriza por los llamados Mogotes que son impresionantes montañas de piedra caliza en forma de cono que se levantan en un valles verde y fértil.

Fidel castro una vez llamó Viñales como su lugar favorito en Cuba. Ahora es Monumento Nacional de Cuba y en 1999 la UNESCO lo declaró Patrimonio de la Humanidad.
Desde los inicios de su colonización Viñales fue un lugar importante para el cultivo de los mejores tabacos del mundo. 

La producción de tabaco y la industria tabacalera emplean a más de 8000 personas de la región.
Aquí se procesa el tabaco de estilo cubano. Esto significa que la mayoría de los pasos se lleva a cabo de forma manual. Se dice incluso que la forma industrial para explorar la tierra daña la calidad del tabaco.

En los últimos años Viñales se ha convertido en uno de los lugares turísticos más importantes del país. El paisaje del Valle de Viñales es único e invita al viajero a descubrir sus encantos caminando, montando a caballo o montando en bici.

viernes, 22 de junio de 2018

Un regalo de la naturaleza: las cuevas de Saturno



A unos 12 km de Matanzas, Cuba en dirección Varadero se encuentra una gruta a la que aflora un lago de aguas cristalinas conocida con el nombre de Cueva Saturno. Para llegar hasta ella hay que dirigirse al Aeropuerto de Varadero y coger un ramal que lleva a la costa, muy cerca del poblado de Carbonera. Allí se encuentra bien señalizado un centro turístico.

Se observan abundantes estalagmitas y estalactitas. El lago tiene una profundidad de 18 metros pero sus aguas son de una transparencia tan increíble que permiten ver el fondo sin dificultad alguna. Muchas estalagmitas están sumergidas de forma parcial o total, lo que quiere decir que en tiempos pasados la cueva no estaba inundada.

Cuenta con dos galerías en las que se han encontrado peces y camarones ciegos nadando en sus aguas, especies comunes en las aguas subterráneas cubanas, pero también hay aguas limpias que los turistas puedes aprovechar para nadar, practicar snorkel y buceo.

Hay un pequeño kiosko construido cerca de los escalones que penetran en la tierra así que ahí puedes comer y beber entre el resto de las personas que llegan en excursiones guiadas desde Matanzas o Varadero.

jueves, 21 de junio de 2018

La Loma de la Cruz, cuna de tradiciones.





La Loma de la Cruz, se eleva a solo 261 metros sobre el nivel del mar, en Cuba al Norte de la Ciudad de Holguín, parada obligatoria para visitantes y refugio de noctámbulos y artistas.

La Loma de la Cruz toma su nombre de una cruz de madera que existe en su cima, símbolo protector para muchos, depósito de promesas u original ornamento para otros.

La primera cruz se colocó en 1790, y fue subida por el fraile Francisco Antonio de Alegría, prior de la comunidad franciscana de Holguín. A partir de ese momento dejó de conocérsele como "Cerro Bayado" para tomar su nombre actual "Loma de la Cruz".
El fray Francisco A. de Alegría, que subió el cerro con la cruz a cuestas, instauró allí las Romerías de Mayo, una fiesta religioso-tradicional española, donde se recuerda la fecha en que Santa Elena, madre del emperador Constantino el Grande, murió en el calvario atada a una cruz de madera.

A principios del siglo XX, por iniciativa de un vecino llamado Oscar Albanés (historiador y padre de la Bibliotecología en Holguín), se llevaron a cabo obras de restauración en las laderas de la Loma de la Cruz, en la base y en la cima.

La restauración fue realizada por el arquitecto Vicente Biosca, concluyéndose el 3 de mayo de 1950, día en que se colocó la segunda cruz, pues la primera ya estaba muy deteriorada. Estas obras fueron financiadas por los pobladores de la villa en Holguín, los cuales recurrieron a rifas, colectas, verbenas y demás ingenios.


Con el tiempo sucedieron diversas actividades religiosas conocidas hoy como las fiestas de mayo, que adquirieron carácter popular, todas ellas teniendo como patrón la Loma de la Cruz de Holguín.

La tercera cruz fue colocada en los primeros años de la década del noventa, pues un rayo seco, de esos que caen solitarios, inesperados y sin tormenta, la destruyó al impactar directamente sobre ella.
Esta tercera cruz, la que vemos hoy en la Loma de la Cruz, fue construida de caguairán, como la original de 1790, pues esta madera preciosa abunda mucho en los bosques de la región de Bariay, la tierra más hermosa que ojos humanos hayan visto, según el Gran Almirante Cristóbal Colón a su arribo por las costas de Holguín.
La Loma de la Cruz, con 458 escalones, descansos intermedios y bancos incluidos que a mitad del ascenso pueden parecer los más cómodos del mundo, resulta su subida bastante fuerte para los que no están en buena forma física.

Actualmente a la Loma de la Cruz se le construyó por la parte trasera una carretera, por la cual se puede subir sin mayores esfuerzos (en automóvil) y disfrutar de la buena comida del restaurante que se encuentra en su cima como parte del complejo turístico, y admirar la Ciudad de Holguín desde las alturas.

Por último, se recomienda el ascenso por la escalinata a la Loma de la Cruz, que le aseguro no olvidará nunca, y que ha sido declarado Monumento Histórico Arqueológico Colonial de la isla de Cuba.

Viaje al pasado, en La Aldea Taína.

  Cuba es un archipiélago pequeño, pero lleno de historias y de culturas entremezcladas . La comunidad primitiva tuvo un triste f...